Reseña: Tengo en mí todos los sueños del mundo de Jorge Díaz



Ficha Bibliográfica
Nombre: Tengo en mí todos los seuños del mundo
Autor: Jorge Díaz
Editorial: Plaza Janés
ISBN: 9788401016776
Precio: 10,44€
Punto de venta:


Sinopsis

Tengo en mí todos los sueños del mundo recrea con maestría diversos hechos históricos, como las vivencias de los desertores de la Primera Guerra Mundial, los matrimonios concertados entre jóvenes españolas y antiguos emigrados, la persecución de los judíos europeos o el tráfico ilegal de mujeres destinadas a vender sus cuerpos en burdeles de Latinoamérica, en una maravillosa novela sobre la esperanza de conseguir hacer realidad los sueños.


Comentario

Lo primero que debo decir, es que siempre me he sentido muy cómoda leyendo novela histórica o, novelas que se sitúan en un período de la historia. Este es el caso de la narración que nos ocupa hoy, una trama que me ha mantenido con cierta inquietud desde el principio hasta el punto final.

Jorge Díaz, su autor, construyó una historia a partir del buque «El Príncipe de Asturias» que en España, no sin cierta razón, han denominado como «El Titanic español», puesto que su final fue casi tan trágico como el anterior, además de ser construido por los ingleses.

Sin embargo, aun cuando el desarrollo de la trama está ambientado entre 1915 y 1916, el proceso de hundimiento del mencionado barco, no se toca sino solo hacia finales del libro, el argumento verdadero es el que rodea a los pasajeros del mismo antes de que se embarcaran con rumbo a Argentina.

Desde un periodista (Gaspar Medina) que es perseguido por sus comentarios en «El noticiero de Madrid», hasta algunas mujeres judías que son compradas a sus familias para llevarlas a Sur América y una vez allí, obligarlas a trabajar como prostitutas, es más, con lo poco y nada que ganaban, les hacían caer en la droga para que con ese dinero, solventaran su vicio, en otras palabras, nada era para ellas, ni ingresos ni mucho menos libertad.

Como decía, la trama se centra en las vidas de los personajes antes de emprender el viaje y entre los capítulos, los ácidos comentarios del periodista que dan un juego anexo, al que ya tenemos solo con el abanico que nos presenta este autor.

Resulta muy difícil escribir acerca de un solo personaje, porque todos son importantes y tal parece que no existe ninguno secundario o con una participación menor, el ya mencionado Gaspar Medina al que su novia, entre otras cosas, le enseña a enfrentar la vida con valentía; Gabriela a quien sin preguntarle la casan con un hombre bastante mayor y por el cual tendrá que desplazarse fuera de España. Sara que sale de Ucrania intentando creer en la palabra de Max el que, por decirlo de alguna manera, es casi un tratante de blancas y, se dedica al comercio con las mujeres a las que hice referencia, Giulio que ha huido del frente austro-húngaro, el capitán José Lotina y por último, Raquel que me conquistó desde el párrafo uno en el que hizo su aparición hasta el final de la novela, por su desparpajo, su osadía y porque de alguna manera, me ha enseñado que, bajo ciertas circunstancias, «el fin justifica los medios».

Esta mujer era cupletera y algo más que eso en el Japonés, estaba claro que los días de gloria estaban por llegar a su fin y tenía que asegurar su futuro de alguna forma. Acostumbrada a que la mantuvieran sus amantes, piensa en dejar sus noches de triunfo y cruzar el Atlántico para comenzar otra vez.

Desde este punto, se va tejiendo el argumento en torno a las intenciones que cada uno tiene para abordar ese barco, incluidas unas estatuas «gafadas o con mala suerte» que se deben transportar en el mismo.

La lectura es ágil, entretenida y en muchos casos, divertida por algunas vicisitudes que les toca vivir y por el contrario, muy tristes también. Ciertamente, Díaz juega con el lector y le hace partícipe de estas aventuras, al menos conmigo ya que vestí la piel de varios de ellos.

No pretendo en este comentario desmadejar la historia, creo que lo prudente es leer el libro completo y comprobar que, hace justo un siglo, la vida y las cosas eran bastante diferentes a las de hoy en día, sobre todo desde el punto de vista femenino, en que ninguna mujer tenía derecho ni a voz  ni a voto, ni siquiera en las decisiones que se referían a su propia vida, ya que la familia creyendo solucionar sus vidas, tomaba determinaciones que no necesariamente convenían a la interesada.

Aun cuando la historia sea producto de la imaginación de este autor y para la cual tomó como referencia «El príncipe de Asturias», no deja de tener ciertos aspectos de la realidad actual, puesto que también en pleno siglo XXI, muchas mujeres son engañadas con falsos contratos y terminan prostituyéndose en cualquier sitio de Europa o en América, situación que por desgracia no puedo dejar de pensar y de que Sara, me haya dejado con ganas de dar un par de bofetadas a alguien pero, la realidad dice que pasará, seguramente, otro siglo antes de que alguien ponga freno a estas cosas.


Pocas veces, muy pocas, un escritor logra que tome partido en una historia de ficción, lo cual constituye para mí un gran mérito, porque las novelas no solo consisten en contar historias, sino que el lector se las crea. Dicho sea de paso y para terminar, en esta novela, Jorge Díaz se ha dado el lujo de hacer algunos guiños a su libro anterior: «Cartas a Palacio», por lo que sugiero leer las dos.





Algunos datos sobre el autor: Jorge Díaz nació en Alicante en 1962. Es escritor, periodista y guionista de televisión. Ha participado en multitud de series de televisión como Hospital Central, Víctor Ros, El don de Alba, Ciega a citas o Acacias 38, series con las que ha cosechado todos los grandes premios de la profesión, como el TP y el Ondas, entre otros muchos. Tras un año sabático en Brasil, regresó con su primera novela bajo el brazo, Los números del elefante. La justicia de los Errantes, en la que novelaba el viaje latinoamericano de los anarquistas españoles Francisco Ascaso y Buenaventura Durruti en los años veinte del pasado siglo, fue su primera incursión en el género histórico, a la que siguió Cartas a Palacio, ambientada en la desconocida Oficina Pro Cautivos creada por Alfonso XIII durante la Gran Guerra. Tengo en mí todos los sueños del mundo es su cuarta novela.






Gentileza Libro: Plaza y Janés







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