Ficha Bibliográfica
Nombre: El hombre que habita en mi corazón
Autor: María José Martín Pinto
Editorial: Avant Editorial
Puntos de venta:
Sinopsis
Se trata de una historia de amor y desamor narrada a través de un diario mientras Bárbara, la protagonista, está internada en un psiquiátrico. Traductora y madre de dos hijos universitarios, vive un amor secreto y prohibido que la supera y hace tambalear su vida. Con un clic y sigues leyendo.
Comentario
A veces, una tiene la suerte de tener un trabajo en que las aficiones se ven mezcladas y aunque no siempre se pueda leer todo lo que entra, ganas no faltan cuando compruebas que la trama y el argumento son de los que te gustan.
La generosidad de la autora hizo que recibiera un ejemplar para su lectura y comentario y he descubierto, que ha sido uno de esos libros y autores, que descubres sin más y que de alguna manera, calan en los sentimientos y en el corazón.
Lo que nos relata María José en esta novela, es una historia bastante diferente a las que suelo leer. Pero, a veces, sin la necesidad de que haya muertos y no se derrame ni una sola gota de sangre, que es lo que leo con bastante frecuencia, he pasado por toda clase de sensaciones y un montón de preguntas que me iba haciendo a lo largo de la lectura.
Bárbara, traductora, profesión que ha utilizado la autora, creo, para hacerse un guiño a sí misma, es la protagonista, ha llegado a un psiquiátrico porque en un momento dado de su vida, todo se paralizó a causa de un amor. Ya sé lo que pensarán, pero no es una novela romántica al uso, es una novela que nos habla de sufrimiento, de la manera en que se enfrenta, no solo Bárbara, al dolor cotidiano, producido por diferentes causas.
La protagonista nos irá desgranando su vida, nos contará su enamoramiento, sus paseos por las dependencias de este lugar, en el que habitan varios personajes que también conoceremos, quizá no en profundidad, pero sí, las razones por las que llegaron ahí.
Es una novela que, además de la trama en sí misma, encontrarás un ramillete muy nutrido de referencias bibliográficas, de las cuales me he apuntado un montón y también, a muchas flores, algunas, conocidas para mí y otras que he conocido gracias a su lectura.
Lo que esta escritora transmite a través de sus páginas, como decía antes, son muchos sentimientos, tanto los buenos como los malos, así como también, las ganas que tienen los internos de salir de allí una vez curados.
Sin embargo, a pesar de que se trata de un psiquiátrico, que los que están ahí sufren de algún trastorno, no es un lugar que agobie, sino todo lo contrario. A través de su lectura me trasladé a sus dependencias y pude disfrutar del jardín, de los paseos que daban con o sin lluvia, de las visitas de los familiares y, sobre todo, de esas citas a las que ya hice referencia.
En poco más de 220 páginas, se desgrana una historia de encuentros y desencuentros, de amor y desamor, pero también con cierto misterio y una vuelta de tuerca que me dejó con la boca abierta cuando llegué al punto final.
Una lectura cuya escritura ha sido muy cuidada, en la que no sobra ni un punto ni una coma. En que los sentimientos son el motor fundamental que hace girar todo el engranaje. Una narración exquisita en que podremos ponernos en el lugar de todos y cada uno de los personajes y por qué no, sentirnos identificados con alguna escena o con algunos de ellos.
Una lectura, como estoy acostumbrada, pausada porque es la única manera en la que entiendo leer. Sin prisa, pero sin pausa, regocijándome con los detalles y todas aquellas cosas con la que los pacientes, de alguna manera, se sentían más cerca de su libertad y de la felicidad.
La felicidad, como muchas otras cosas, es intangible, es algo que no se puede medir ni comprar con nada. Es tan efímera como el canto o el pensamiento, por eso, cuando se tiene, solo hay que vivirla. Y, María José, lo deja muy claro en cada página y plantea una gran pregunta ¿hasta qué punto se puede sufrir o enloquecer por amor? A raíz de esto, recordé una lectura que hice siendo muy jovencita llamada: «El niño que enloqueció de amor» de Eduardo Barríos, un autor chileno. Un recuerdo entrañable como Miguel, un personaje que dudo mucho, olvidaré.
Se nota que me ha gustado, ¿verdad? He disfrutado mucho esta lectura, porque entre otras cosas, siempre es bueno conocer a nuevos valores que tienen mucho que contar en este mundo literario, el mismo que me regala historias como esta que merece mucho la pena que se animen a leer.
María José Martín Pinto, nació en Málaga. Es licenciada en filología inglesa por la universidad de Málaga. Con un clic y sigue leyendo.





